7.11.09

Inteligible

Al cabo de unas horas, habían llegado a la ciudad. A la ciudad que les vería morir. Como un buen caballero, la dejó en la mismapuerta de su casa. Ella cogió todas sus pertenencias. Cerró con un suave golpe la puerta del coche. Alejandro ni si quiera salió del coche... Ambos sabían que era mejor que con una simple mirada o un gesto acabara todo. Blanca cogió las cosas y empezó a caminar, apenas llegado a los ocho pasos, se giró con dulzura. Le miró. Se miraroon. Le sonrió. Se sonreían. Y con un gesto de cabeza, ella volvía a darse media vuelta y él encendía el motor del coche. Sacó las llaves con algo de dificultad y abrió la puerta. Él, al ver que Blanca ya entraba en el portal, se marchaba de aquel lugar, de aquel parking que tantas veces había frecuentado. Blanca sabía que no quería y no podía subir a su casa. No tenía fuerzas. Se sentó en los escalones dejando las maletas a su lado, y cerró los ojos. Los cerró porque ella sabía que si los tenía más tiempo abiertos, lloraría como nunca antes, posiblmente, lo hubiera hecho.
Él siguió conduciendo, no iba a pararse. Él no lloraba... Él pensaba. Él iba a su casa... allí ¿qué haría ahora sin la presencia de su pequeña princesa? Olvidar los besos que había en cada rincón de la casa, intentar que el olor de aquella niña se fuera de cada sábana...
¿Qué harían los dos, ahora, solos? Cada uno en su lugar, en el lugar al que corresponden.
-Alex... -murmuró Blanca casi de una manera inteligible y los ojos cerrados.
-Blanca...-murmuró Alex casi de una manera inteligible.
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2 comentarios:

Perezoso dijo...

Me ha gustado el final.
Y sigo sin saber qué pone el papel!! ¬¬
Lo estás haciendo adrede, no??
MUUUAACCKK!!

Gustavo Aguilar Alterno Espiraaaal dijo...

=0 Lindo muy lindo es post =D yeah un saludito cuidate mucho ok?