20.7.09

Como el agua.

-Y se puede saber, qué haces aquí sola y llorando...
-Nada, bobadas... -sonrió a la vez que se secaba las lágrimas.
-¿Bobadas? No creo que sean bobadas; veamos... lágrimas, me pides que me quede, estás sola, sin bolso ni nada, sólo tienes el móvil y lo tienes en la mano... ¿problemas con tu chico?
-Más o menos... -rió.
-No te preocupes; si yo fuera él, sabría que si te dejo marchar es porque sería un gran gilipollas...
-Ya...
-¡Pero no llores! Que no me gusta verte llorar...
-Si no me conoces...
-Te llamas Blanca y eres preciosa... con eso me basta.
Al terminar esa frase el silencio reinó de nuevo. Ella miraba al río y suspiraba. Él la miraba a ella. Pero ella seguía pensando en us historia.
" Blanca andaba por el andén con las maletas cargada, esperando ver a su hermano para que las cogiera... Y en ese momento el móvil sonó. Era sonido de mensaje. Paró, soltó la maleta y sacó de su bolsillo el móvil. Un mensaje del 628498248. En la agenda no tenía ese número... Pulsó el botón de ok. [Yo no sabía que las princesas viajaran en tren... Y nunca había podido hablar con ninguna. No te preguntes cómo he conseguido tu número... ya te lo explicaré cuando te invite a tomar chocolate en Salamanca. Muchos besos... princesa.]
Blanca empezó a reírse allí. La gente la miraba sorprendida, pero a Blanca le daba igual la gente.
[¿Yo princesa? No será verdad... Y valé dejaré que cuando me invites a chocolate me cuentes lo del número... y como no me guste... no sé si denunciarte por medio acoso... jajaja pásalo bien. Besos... bobo]
Pulsó el botón de enviar. Acto seguido, guardó el número en la agenda. Cogió de nuevo la maleta, y siguió andando por el andén. Alejandro. Alejandro... le caía bien, muy bien...".

-¿En qué piensas? -preguntó él y le cortó los pensamientos.
-Ah... en nada... En el rió... -mintió.
Él lamiró y sonrió. Se quedó quieto un momento, y a los 20 segundos se levantó de un golpe.
-Dame la mano...
-Para qué...
-Tú dame la mano...
Ella dudó si dársela o no... Pero al final, se la dio. Él la cogió con dulzura y la levantó con un salto.
Pero ella, de repente, se paró en seco.
-¿Qué?
-Tú no me has dicho tu nombre...
-Guille.
-Hola Guille.
-Hola preciosidad...
Ella rió. andaban hacia el río.
-¿Tienes calor?
-... bueno... -rió ella.
Él la miró y sonrió. Hizo un pequeño gesto con la cabeza que ella entendió a la primera. La agarró fuerte de la mano y corrieron. Corrieron hasta llegar al borde del río, allí, saltaron y se metieron en el agua. Los dos reían y jugaban a mojarse...
.

-¿Está buena?
-Sí... pero mírame, estoy empapada... Y la ropa está en el coche...
-No te preocupes, luego tomaremos el sol...
Y poco a poco él se acercaba a ella. En uno de sus acercamientos la cogió y la abrazó. Ella, le correspondió; estaba abrazada a él en medio de aquel río.
Pero, lamentablemente, su cabeza no dejaba de pensar en Alejandro...
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3 comentarios:

La Chica Piruleta dijo...

Este chico también es mono...pero yo nunca me fio de los chicos monos y menos de los que conozco en un día...jeje.

Besos.

Perezoso dijo...

Me gusta la forma que conectas el pasado con el presente.

UN BESO!!

Perezoso dijo...

Me sacas los colores cada vez que leo eso de lindeza :)