23.10.09

Chica Blues

Las notas de ese saxofón endulzan mi cabeza,
son mejor que coger algodón dulce con los dedos
y que estos se queden pegajosos.
Los chasquidos de los dedos me incitan a seguirlos,
muevo mi cabeza,
contonéa sus caderas
y mis dedos chasquean.
Las notas de la guitarra se enredan
lentamente en los rizos de la cantante
y los golpes de batería
le suministran sonrisas bellas.
Ella se toca el pelo con cariño,
se acerca al micrófono
y lo roza con sus labios;
suavidad y cariño es lo se siente.
Se mueve con simpatía y chispa
enseñando su frágil hombro,
aquel que la blusa ha dejado de esconder.
Sus piernas no estaban quietas,
marcaban el ritmo de cada melodía
a la vez que sonreía.
Despega los labios lentamente
y es ahí cuando su voz inunda el lugar,
juega con ella como quiere,
la enreda y desenreda,
es delicada y es macarra.
Consigue paralizar a media sala,
sólo con su voz.
Y su sonrisa.
Y sus movimientos.
Y su teatralidad.
Y siendo como ella es.
Es como [La ladrona],
la cual roba las [Dos cabezas] que podríamos tener.
Es mas bella que [Marilyn];
[Olvídalo],
no podrás olvidarte de ella.
[Miénteme].
Dime que no es [Sheila Down],
que es la [Chica Blues],
la que me robó el corazón al oir [TK];
la misma que decía aquello de que:
[La conciencia llama a tu puerta].
Mi conciendia llamó para decirme,
avisarme y recalcarme que,
Sheila Blanco,
fue, es y será única.

1 comentario:

Perezoso dijo...

Pedazo de descripción de la Chica Blues!!
MUUAACCK!