8.12.09

Red blood in the train.

Del vagón 2 al vagón 8 había 6. 1, 2, 3, 4, 5 y 6. Del vagón blanco al vagón rojo, había 6. 1, 2, 3, 4, 5 y 6. Del vagón con vida, al vagón que se estaba quedando inerte, había 6. 1, 2, 3, 4, 5 y 6. La sangre de Blanca seguía deslizándose por el blazo. El corte era longitudinal, no transversal. Los cortes longitudinales hacían que la vida se esfumase con mayor velocidad, en cambio, los cortes transversales te enhebraban a la vida como el hilo de sangre enhebraba a Blanca a la muerte. El rojo inundaba aquel vagón número 8. Aquel corte dejaba mudos a muchos de los pasajeros, como si un hilo cosiera sus labios impidiéndolos hablar. Aquel corte provocaba en muchos una reacción de histeria. Aquel corte hacía que Blanca perdiera el conocimiento y sólo viera rojo.
1, 2, 3, 4, 5 y 6. El médico del vagón número 2 corría, como nunca, al vagón número 8.
Blanca estaba rota en aquel pasillo. Con la poca consciencia recordaba a Alex, las noches en las que todo era maravilloso, sus mejores amigas, su vida. ¡Su Vida! Aquella vida que sentía que se iba y no volvería.
De repente, empezó a sentir algo. No podría decir el qué. Pero lo sentía; no por mucho tiempo. Blanca cerró los ojos y su cuerpo quedó totalmente muerto.
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2 comentarios:

Perezoso dijo...

Vaya tres capítulos tan llenos de sangre.
Si es que fue mala idea que entrara en un tren.

MUAAAACCK!

lenika dijo...

¡¡Que intriga muxaxa!!

continuaa!!

yo acabo de acabar la mia..

un besazo